El presidente francés insulta a un ciudadano que le dice "no me gustas" durante una feria agrícola.

El presidente francés ha demostrado que la sonrisa que permanentemente acompaña a los políticos en actos públicos no se puede perder aunque enfrente tenga a un opositor y le dedique un insulto.

"En medio de la masa el presidente francés da la mano a un señor mayor con gafas que se retira y le dice: "no me toques, que no me gustas". Sin perder la calma, Sarkozy le dice en dos ocasiones; "pues entonces te largas", y en la segunda añade "pobre gilipollas", antes de continuar su recorrido por el Salón con la sonrisa y, de fondo, aplausos y algunos abucheos que bien podían ser confundidos con el mugido de una vaca."

Vía/20minutos.es