El pasado domingo los habitantes de la República Checa se dieron un buen susto. Como si de una nueva Guerra de los Mundos se tratara, la televisión anunciaba hacia las 8 de la mañana una explosión nuclear al norte del país. Pero, en realidad se trataba de unos 30 segundos de un spot realizado por la agencia de publicidad Ztohoven que había conseguido hackear la señal de televisión de la cadena Ceska Televize.
Vaya bromita.